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Primeros auxilios para una situación emocional: Guía escolar para
la intervención en una crisis
Emotional First Aid: A School’s Guide to Crisis Intervention
Información para
los padres
por Servio Carroll, Ed.S., NCSP
Grupo de intervención para traumas
Distrito Escolar 2, Sheridan, WY
Introducción
Una crisis sucede cuando nuestros mecanismos
de adaptación están agobiados por una situación. Esta incapacidad para
adaptarse es una situación muy peligrosa, porque a medida que nuestro nivel
de estrés se eleva, nos alteramos y nos volvemos más impulsivos, y nuestros
mecanismos de adaptación y comportamiento disminuyen abruptamente. Las
crisis usualmente ocurren después de cambios substanciales o pérdidas en
la vida de una persona. Las posibles situaciones de crisis son fin de
una relación importante (como una muerte o divorcio), no aprobar en la
escuela, mudarse a un lugar extraño, un nacimiento en la familia, falta
de seguridad, pérdida de la libertad, etc. Las crisis son ocurrencias
normales en la vida diaria de una persona. La mayoría de las personas
experimentan y pueden adaptarse exitosamente a estas situaciones. La experiencia
fortalece nuestra capacidad para manejar situaciones similares en el futuro.
La capacidad de ayudar a la gente que está angustiada
no sólo pertenece a los profesionales de la salud mental. Hemos manejando
exitosamente muchas crisis a través de los años, las nuestras y las de
nuestras amistades, y hemos desarrollado maneras útiles de manejar las
mismas. Ya que en muchas ocasiones nos encontraremos con la persona afligida
mucho antes de que la ayuda “profesional” llegue, esta guía fue creada
para ofrecerle lo básico en “Primeros Auxilios para una crisis emocional”. No
se sorprenda si encuentra que algunas de estas sugerencias le parecen que
son “sentido común”.
Ayudando a una persona en crisis
Durante una crisis la gente actúa de una
manera distinta a la normal. Dependiendo del evento que ocasionó la crisis
y de su capacidad de adaptación, los cambios pueden venir lentamente, súbitamente
o con atraso. Si usted conoce a la persona que está pasando por la crisis,
notará que no está actuando como es normal, pero usted no está seguro si
debe intervenir. Para la mayoría de nosotros es incómodo intervenir y
nos alejamos de la persona, usando excusas. Ya sea correcto o no, es culturalmente
aceptado. Sin embargo, el alejarse es más difícil cuando algo inesperado
y repentino sucede, . . . ¡y usted está ahí! Entonces, ¿qué puede hacer
usted para ayudar a restablecer el equilibrio a la situación y ayudar a
otros a recobrar su balance emocional?
1. Establezca
contacto. Es importante establecer contacto
físico o emocional con la persona en crisis. Dependiendo de su relación
con la persona, usted puede tocarla, sacudirla gentilmente, tomarle la
mano, hacer contacto visual, ofrecer o aceptar un refresco, café, etc.
2. No
juzgue. Para tratar de comprender la crisis
de una persona es mejor escuchar de una manera especial. Es decir, escuchar
sin juzgar o poner expectativas en la otra persona. Ya que la persona
puede tener miedo a las habladurías, asegúrele que lo que comenten es
confidencial. Algunas preguntas que usted se puede estar haciendo son: ¿Cómo
maneja una crisis esta persona? ¿A quién acude? ¿Qué clase de apoyo tiene?
3. Aclare
el problema. Las personas en crisis a
menudo están tan nerviosas y desorganizadas que son incapaces de ser
objetivas y definir cuál es el problema. Usted puede ayudar a aclarar
el problema.
4. Haga
una lista de las opciones. Una persona
en crisis generalmente es incapaz de ver las alternativas disponibles. Usted
puede ayudarle a hacer una lista específica de esas opciones.
5. Anime. Algunas
veces cuando una persona está en una crisis se siente “estancada” o “dando
vueltas”, incapaz de progresar. Puede necesitar estímulo para tomar acción
o hacer una decisión que le ayude a comenzar de nuevo el proceso de adaptación. Esto
no quiere decir que usted deba tomar decisiones por la otra persona, sino
que la persona en crisis necesita un empujoncito para tomar su propia decisión.
6. Dé información. Uno
de los servicios más importantes que usted puede ofrecer a las personas
es darle información de los recursos disponibles en la comunidad. Esta
información podría incluir enfermeras que visitan, asistencia legal, cooperativas
de alimentos, YMCA, YWCA, círculos sociales, agencia de bienestar social,
etc. A menudo las personas no conocen dicha información. Usted puede
servir de enlace o apoyo de estos recursos.
Traducido y adaptado de A. Canter & S.
Carroll, (Eds.), Helping Children at Home and School: Handouts From
Your School Psychologist. (1998). Bethesda, MD: NASP, pp. 515-516.